
Para alcanzar los puertos de Murmansk y Arkangel, los convoyes aliados que transportaban la ayuda anglo-norteamericana a la URSS habían de cruzar las heladas aguas del ártico, donde la geografía ofrecían a submarinos, aviones y fuerzas de superficie alemanas las mas seductoras posibilidades.
Dese 1942 la Kriegsmarine (Marina de guerra alemana) había concentrado en Noruega al grueso de sus fuerzas navales. Los acorazados Tirpitz, Scharnhorst, Admiral Scheer y Lutzow; los cruceros Hipper, Prinz Eugen, Köln y Nüremberg, y una veintena de destructores tipo "Z", han custodiaban al a la "Home Fleet " británica y a las sufridas tripulaciones de los mercantes, 300 aviones, entre "Strucas", "Heinkel 111" y una escuadrilla de submarinos completaban el cuadro de terror para los marinos aliados.
Y el frío... " El frío es peor que los destructores y los bombardeos todos juntos. Del frío está en todas partes, dentro de los barcos tanto como fuera: no se llega nunca entrar en calor. Hemos tenido que retina con pala toneladas de nieve y de su congelador mecanismos de los cañones una docena de veces con chorros de vapor. Cerca de la línea y de los, tanto ante el cabo Norte asaltó un viento que era como hija sobre los rostros habitados. Uno de los marineros se quitó los guantes para abrir una caja de munición. La piel de toda la palma en una mano que operaban metal como un medio guante sanguinolento ", relata Nicolás Montserrat, un superviviente de los convoyes, en su novela " Mar cruel ".
El hundimiento del Scharnhorst, en diciembre de 1943, alivio, en cierta forma, la situación en el Ártico punto para proteger a los mercantes que los ataques de los submarinos y aviones germanos se crearon nuevos tipos de portaaviones que se denominaron es cuál. A principios de 190044 los aliados contaban ya con sus dientes unidades de este tipo para dar protección a cada uno de los convoyes de Rusia.
Por esta ruta de Murmansk, pese a las pérdidas sufridas, que en algún momento alcanzaron el 50%, la URSS recibió de los anglosajones, además de otros abastecimientos, 5 millones de toneladas de material de guerra,6000 carros de combate y más de 12.000 aviones.
Este servicio, inimaginable 50 años después, se cobró miles de vidas de las tripulaciones de los mercantes aliados que realizaban esta valoración sabiendo que un naufragio suponía la muerte segura, dada la imposibilidad de rescate.
